“Una de las cosas que jamás olvidaré, es el día que me encontré con el Señor, pues mi vida jamás volvió hacer igual. Jesús me cambio por completo, fue ese mismo día que hice un pacto con El, para servirle por siempre. Vivo con la ilusión y el afán de poder ofrecer una prueba de mi amor entregándole toda vida, porque quisiera hacer todo lo que esté en mis manos para llevar su palabra a los que más lo necesitan. Cristo es mi Dios, mi gran amigo, mi compañero, mi Padre. Mi relación personal con Jesús se fundamenta en el amor, la fe y el testimonio de mi vida. Gracias Dios por tu infinita misericordia, por amarme y perdonarme aun cuando te he defraudado muchas veces. Gracias Padre, por tu amor que no conoce límites”.
Alan Becerra

Comentarios